Muchas iglesias creyentes no enseñan Romanos 9-11. Las razones son variadas, pero ninguna es válida. Estos tres capítulos confrontan a todos los que creen que Dios no tiene un plan futuro para Israel.
La relación única de Dios con Israel es un reflejo del carácter de Dios. Si Dios pudiera romper su pacto con Israel, la Iglesia no tendría ningún fundamento ni razón para creer o confiar en Él.
Antes de comenzar nuestro estudio de estos tres capítulos, debemos tener en cuenta su contexto. Recuerde que cuando Pablo escribió su carta, no habían ni capítulos ni versículos.
Romanos 8:31-35; 38-39
31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
(RVR1960)
Romanos 8: 38-39
38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
(RVR1960)
OREMOS POR LA SALVACIÓN DE ISRAEL Y QUE EL PUEBLO JUDÍO SE HUMILLE ANTE SU DIOS
