– Preparando la tierra para la última cosecha
Dios dio a Israel cada una de las fiestas para que recordaran:
* Quien es él,
* Su especial relación con Él,
* Lo que El hizo y hará por ellos.
Recordemos las instrucciones de Dios acerca de la tierra que Él les dio.
Dios escogió un lugar específico, un pedazo de tierra particular, sobre el cual él pondría Su nombre. Dijo que a este lugar, todas las naciones vendrían a adorarlo. Entonces Dios dio esa tierra, ese lugar, a Israel para que fuera su herencia. Para cumplir ese destino y el propósito de Dios, la tierra y el pueblo tenían que ser santos.
Por lo tanto, Dios le dio a Israel instrucciones específicas que podrían parecer muy extrañas e injustas para nosotros hoy. Pero Dios tenía una razón y un propósito para ordenar a Israel que limpiara la tierra – los antiguos habitantes la habían contaminado.
Números 33:50-53; 55-56
Y habló Jehová a Moisés en los campos de Moab junto al Jordán frente a Jericó, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis pasado el Jordán entrando en la tierra de Canaán, echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país, y destruiréis todos sus ídolos de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos; y echaréis a los moradores de la tierra, y habitaréis en ella; porque yo os la he dado para que sea vuestra propiedad… Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis. Además, haré a vosotros como yo pensé hacerles a ellos. (RV1960)
Israel tenía que tomar la tierra y cuidarla. Iba a ser su posesión, y debían administrarla para Dios. Pero Israel no destruyó totalmente los habitantes de la zona como Dios ordenó, y todavía son espinas en los límites de Israel.
OREMOS PARA QUE ISRAEL POSEA FINALMENTE SU HERENCIA Y TRAIGA SANTIDAD A LA TIERRA
