El signo de la circuncisión iba a ser el signo externo de respuesta a la relación única que Dios ofreció a Israel. Iba a ser un símbolo exterior de lo que estaba ocurriendo en el corazón.
Hoy en día mucha gente en Israel considera la ceremonia de corte sólo en términos de unirse a una comunidad. Hemos perdido el sentido profundo y la responsabilidad de nuestra relación única con Dios.
Sólo cuando Israel se arrepienta de su pecado personal y corporativo, recibirá la plenitud de las bendiciones de Abraham.
Deuteronomio 30:1-6
Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, entonces Jehová hará volver a tus
cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios. Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará; te hará volver Jehová tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres. Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
(RVR1960)
OREMOS POR ISRAEL, PERSONAL Y NACIONAL, PARA QUE CIRCUNCIDEN SU CORAZÓN EN ARREPENTIMIENTO Y SE VUELVAN A DIOS.
