Aún cuando Israel fue advertido por Su severa disciplina, Dios ofreció la esperanza de Su misericordia.
En aquel entonces, ser desterrado de la tierra de uno no parecía un acto de misericordia, pero fue parte de la disciplina de Dios.
Dios hará lo que fuese necesario para llevar Israel al arrepentimiento.
Jeremías 5:18-25
»Sin embargo, aun en aquellos días no los destruiré por completo —afirma el Señor—. Y, cuando te pregunten: “¿Por qué el Señor, nuestro Dios, nos ha hecho todo esto?”, tú les responderás: “Así como ustedes me han abandonado y en su propia tierra han servido a dioses extranjeros, así también en tierra extraña servirán a gente extranjera”. »Anuncien esto entre los descendientes de Jacob y proclámenlo en Judá:
Escucha esto, pueblo necio e insensato, que tiene ojos, pero no ve, que tiene oídos, pero no oye. ¿Acaso has dejado de temerme? —afirma el Señor—.
¿No debieras temblar ante mí?
Yo puse la arena como límite del mar,
como frontera perpetua e infranqueable.
Aunque se agiten sus olas, no podrán prevalecer;
aunque bramen, no franquearán esa frontera.
Pero este pueblo tiene un corazón terco y rebelde,se ha descarriado, ha sido infiel.
No reflexionan ni dicen: “Temamos al Señor, nuestro Dios,
quien a su debido tiempo nos da lluvia, las lluvias de otoño y primavera,
y nos asegura las semanas señaladas para la cosecha”.
Las iniquidades de ustedes les han quitado estos beneficios; sus pecados los han privado de estas bendiciones.
ORE POR ISRAEL PARA QUE RECONOZCA Y SE ARREPIENTA DE SU GRAN PECADO — RECHAZAR AL MESÍAS YESHUA.